COAG Córdoba en el III Congreso Nacional de Ganadería Extensiva

Córdoba, 27 de marzo 2026.- 

COAG Córdoba ha participado hoy en el III Congreso Nacional de Ganadería Extensiva, encuentro en el que, bajo el lema ‘Cuidando el territorio, construyendo futuro’, profesionales y expertos han debatir sobre los retos presentes y futuros de este sector.

El presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos y Ganaderas en Extensivo (ANGGEX), Felipe Molina, ha señalado durante la inauguración que “a lo que venimos realmente a estos congresos es a exponer cuáles son nuestros problemas, cuál es nuestro día a día, porque este sector evoluciona continuamente”. “Este año lo hemos centrado en la implantación del territorio por parte de los ganaderos, dentro del Año Internacional de los Pastizales”.

Carmen Quintero, secretaria general de COAG Córdoba ha intervenido en una mesa redonda en torno al Acuerdo Mercosur, en la que ha criticado que la UE prioriza la apertura comercial y los intereses de importación sobre la «preferencia comunitaria», desprotegiendo a los productores locales mediante contingentes excesivos y mal gestionados.

Aunque el acuerdo con Mercosur entra ahora en vigor, de forma provisional, tenemos de ejemplo otros contingentes, como es el caso de Marruecos, que en 2024 superó el contingente con más de 500.000 toneladas frente a las 285.000 permitidas. Lo que demuestra que la UE no controla ni modula correctamente los cupos que establece. 

Segmentos de la cadena de valor ganadera más vulnerables a una liberalización del comercio 

En este sentido, Quintero, ha señalado que el acuerdo con Mercosur consolida un intercambio en el que Europa vende productos de alto valor añadido e importa productos básico agrícolas de bajo coste, generando una competencia directa y desleal para nuestros productores.

En lo que se refiere a la carne de vacuno el impacto real del contingente (99.000 toneladas con arancel reducido al 7,7%) equivale a 2,5 millones de vacas nodrizas, más de las que existen en toda España. Respecto a la carne de las aves de corral (el acuerdo incluye 180.000 toneladas sin aranceles) hay que tener en cuenta que el precio del pollo en Brasil es menos de la mitad que en la UE. Una competencia imposible. Y en Apicultura, el acuerdo es de 45.000 toneladas sin aranceles. Para que nos hagamos una idea, el precio de entrada de miel es de 2,46 €/kg, por debajo de costes de producción (4 €/kg).

Todo esto haría aún menos rentable las explotaciones ganaderas, lo que conlleva su desaparición, y un elevado riesgo para la soberanía alimentaria europea, que dependería de terceros países, siendo además una puerta a productos con menores controles sanitarios.

Calidad

Ya que los estándares de calidad no se pueden comparar. Nuestros productores cumplen con las normativas más estrictas del mundo, mientras el acuerdo ignora estas diferencias, forzándonos a competir contra productos que no cumplen los mismos requisitos.

En la Unión Europea el bienestar animal es estricto, la trazabilidad completa, las hormonas de crecimiento están prohibidas y según las leyes tiene que haber un control sanitario riguroso en frontera.

Mientras que los estándares de Mercosur, son más laxos: el bienestar animal es menos exigente, la trazabilidad es limitada, están permitidas las hormonas de crecimiento y solo en 2025 se detectaron casi 4.900 (4.893) alertas sanitarias por irregularidades.

Acuerdo UE-Australia

Esto es Mercosur. Si nos vamos al acuerdo comercial firmado esta misma semana entre la UE y Australia, ha añadido Carmen Quintero, es casi más desastroso para la ganadería, especialmente para la carne de ovino. El acuerdo con Australia abre la puerta a 30.600 toneladas anuales de vacuno australiano —nueve veces más que la cuota actual— y a 25.000 toneladas de ovino, producidas en un país donde están permitidas las hormonas de crecimiento prohibidas en Europa desde 1989 y donde el bienestar animal y la trazabilidad no alcanzan ni de lejos los estándares exigidos aquí.

Les pedimos a nuestros ganaderos que cumplan cada norma, que asuman cada coste, que se adapten a cada exigencia de Bruselas. Y luego les plantamos en el mostrador de al lado un producto que no ha cumplido ninguna de esas reglas. Parte de esta carne llegará sometida a procesos de superenfriamiento —una congelación superficial— pero se comercializará como fresca, sin que el consumidor pueda distinguirla claramente de la producción local.

Por ejemplo, el cordero que llegará congelado desde Australia esta Semana Santa habrá recorrido 17.000 kilómetros, puede haber sido engordado con hormonas prohibidas en Europa desde hace 35 años y habrá generado seis veces más emisiones que un lechal andaluz. Y de esta guisa, compite en el mismo lineal con el nuestro.

Andalucía tiene casi 1,8 millones de ovejas, más de 924.000 cabras y más de 499.000 cabezas de vacuno —que representan el 37,3% de las Unidades de Ganado totales de la comunidad—, según datos del SIGGAN 2023. Tres sectores que quedan ahora directamente en el punto de mira.

En Córdoba en mayo de 2025 había censadas 155.250 cabezas de bovino (el mayor número de Andalucía), 212.288 de cerdos, 498.002  de ovino (también el mayor número de Andalucía), y 49.256 cabezas de caprino.

La expansión agrícola de Mercosur se alimenta de la destrucción de ecosistemas.

El crecimiento de la producción agrícola en Brasil no deriva de mejoras en la eficiencia, sino de una expansión a costa de bosques y sabanas. Y el acuerdo de la UE con estos países legitima y acelera esta destrucción.

Como ejemplo, entre 2000 y 2018, la superficie agrícola brasileña creció un 44,8% y en ese mismo periodo Brasil perdió el 7,6% de su vegetación forestal y el 10,1% de su vegetación de campo (Cerrado, Caatinga y Pampas).

Se enfrentan dos modelos de producción distintos el familiar europeo y el de las explotaciones en Mercosur de extrema concentración. Un pequeño número de gigantes industriales controla la mayor parte de la tierra, operando a una escala inalcanzable y con costes radicalmente inferiores.

Con este acuerdo se fomenta un modelo basado en deforestación y uso masivo de fitosanitarios prohibidos en la UE.

Empresas europeas se benefician de regulaciones menos estrictas en el Sur Global, exportando fitosanitarios prohibidos en la UE por sus demostrados efectos nocivos sobre salud y medio ambiente.

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